La resiliencia es la capacidad que tenemos las personas de superar los malos momentos que se nos presentan en la vida, como por ejemplo, las pérdidas de nuestros seres queridos, abusos, ya sean físicos o psíquicos...
Las personas podemos ser más o menos resilientes, pero cuando se tiene esa capacidad de afrontar los problemas, se dice que se tiene una resiliencia adecuada.
Si poseemos ese tipo de resiliencia, nos podemos ver favorecidos por las dificultades.
La superación, la positividad, el compromiso y otros procesos, son la mezcla para conseguir ser una persona resiliente.
Uno de los casos en que las personas deben tener resiliencia, es en los embarazos.
Un estudio demostró que más de la mitad de las madres adolescentes padecen depresión y son muy poco resilientes, ya que, un embarazo en la adolescencia comporta algunos problemas, como por ejemplo, afecta en la maduración de la chica, y sus estudios también suelen verse perjudicados. Además, en esta edad, muchas madres se ven obligadas a cuidar a su hijo, sin el apoyo de la figura paterna, que ante la situación ha decidido apartarse. Estos datos, no quieren decir que las madres adultas no padezcan estrés, depresión..., pero sus porcentajes no son tan elevados como en la adolescencia.
Como conclusión, podemos definir a las personas resilientes como individuos con un espíritu fuerte y un gran deseo de superación.
Además, tenemos que ser resilientes, ya que si no, las personas poco resilientes reviven los traumas como "flash-backs".