jueves, 13 de marzo de 2014

Cómo asearse por la mañana:

Para empezar, tenemos que dormir como un oso cuando hiberna hasta que llegue el momento en el que el ruidoso timbre de la alarma, o algún pariente, nos perturbe el sueño. Para conseguir abrir los ojos como platos, abrimos la lámpara de la mesilla de noche, o la luz.
Una vez tenemos los ojos suficientemente abiertos para no tropezarnos con algo, nos levantamos de la cama y vamos hasta el armario para escoger la ropa que nos pondremos.
Cuando ya nos hemos vestido, nos vamos al baño para peinarnos, lavarnos la cara con una toalla, o  algún objeto semejante, y si lo vemos adecuado maquillarnos o afeitarnos, dependiendo del sexo.
Una vez aseados, volvemos a la habitación para hacer la cama, siguiendo estos pasos: primero estiramos las sábanas y después, cogemos los bordes y los metemos por debajo del colchón. Es recomendable abrir la ventana para que la habitación se ventile.
Para finalizar, vamos a la cocina para alimentarnos como reyes y cuando terminamos, vamos a lavarnos los dientes para dejarlos como perlas.
Ahora ya podemos salir a la calle con la cabeza bien alta, preparados para deslumbrar a cualquiera, pero antes, ¡no debemos olvidar calzarnos!

Gracias por su atención.